Ir al contenido principal
TRISTE SENTIMIENTO

Me da una sensación de vacío en la boca del estómago cuando a las 7:30 de la mañana, cuando a penas inicia la jornada de clases y veo a los estudiantes en un pasillo divagando, sin qué hacer o con la misión de realizar una actividad que no les llama la atención por lo trivial (ellos sí que se dan de cuenta de que lo indicado por el profesor no sirve para nada, cosa que el profesor cree que sí es útil).  ¿Por qué los profesores no quieren entender que mucho de lo que ellos pretenden "enseñar" ya lo saben los muchachos o por lo menos ellos intuyen que no les es útil en la vida cotidiana ni en su desarrollo profesional?

Uno de ellos utilizó las dos horas de artística de la semana para ver el partido Argentina - Suiza... ¡Será por su gran sentimiento gaucho! y a la semana siguiente, en sus dos horas de artística, les colocó una película.  ¡Grandes artistas son los que se devienen de estas clases tan profundas y bien preparadas!

Esa sensación de vacío me da porque me siento impotente, porque no encuentro eco en aquellos que detentan el poder para remover a estos docentes que usurpan los sueños de los jóvenes, engañándolos, haciéndoles creer que de esa manera van a salir adelante, que esa es la oportunidad para cambiar el curso de su historia personal y que van a influir para la transformación de su entorno y la vida nacional.

Una estructura educativa que le hace creer a los padres de familia que tales métodos educativos sirven a sus expectativas.  

Cuántos esfuerzos de los padres para que sus hijos se eduquen, rompan el ciclo de pobreza y encontrarse con tales docentes mentirosos, engañadores, embaucadores, ladrones...

GUILLERMO CEBALLOS

Comentarios

Entradas populares de este blog

Envidia: la expresión de los perdedores

ENVIDIA:  Sentimiento de tristeza o enojo que experimenta la persona que no tiene o desearía tener para sí sola algo que otra posee. Esa definición es exacta para aquéllos que se la pasan enfrentados con el poder, con la riqueza, con la jerarquía. Envidia la que siente el que es empleado por el patrono.  La que demuestra el subordinado por su líder.  La que expone el seguidor por su ídolo... Todas se expresan de diversa índole.  Denostando del superior, haciendo calumnia de éste, menoscabando su dignidad... En fin. 

LA REBELDÍA DE LOS PERDEDORES

No sé si en la historia humana haya registros de personas que en algún momento de sus vidas después de una estela de maldad hayan hecho transformaciones vitales tan radicales que hayan pasado de villanos a honrados o nobles.  Me limito sólo a mi exigua experiencia: No he visto tal caso. En la barbarie en que se vio envuelto nuestro país en los años de violencia guerrillera se ha vivido toda clase de atrocidades, pero me doy cuenta que eso no fue relevante y hasta parece que se justifican tales aberraciones.  En los medios de comunicación, en las universidades, en el gobierno y en los círculos llamados "eruditos" se hace caso omiso de las aberraciones de los violentos.  Por fortuna existe el perdón, puesto que de otra forma sería imposible continuar la vida con el recuerdo de tanto dolor.  En Colombia la violencia guerrillera se ensañó contra los más débiles con la excusa de la destrucción del poder de los ricos.  Fueron los pueblos los que terminaron siendo ...

INCOHERENCIA

 Cuatro años después, vuelvo a este blog. El blog en el que expreso mi sentir respecto a un sistema educativo con el que tengo grandes reparos. En 1989, a mis 17 años expresaba en clases de filosofía en mi querido colegio De Jesús, que la educación requería un cambio. El profesor Alberto Rodríguez, me decía, "y qué debe cambiar, según usted? En mi limitado saber no atinaba a responder con precisión qué era "eso que se debía cambiar", era tal vez una "corazonada", mero impulso intuitivo. Pero yo sabía que algo no iba acorde a lo que yo soñaba. Hoy, 35 años después, y de ellos, 31 dedicados a la educación, puedo decir, con mayor certeza, y algunos argumentos, que si son necesarios muchos cambios en la educación. En mi país, el desmonte de un sindicalismo que arrasó con la autoestima del docente, convirtiéndolo en méndigo del estado, con una imagen empobrecida y lastimera ante la sociedad y una subvaloración de sí mismo, desdeñando su papel trascendental en la soc...