muchas mujeres solas. Solteras con hastío de los hombres. Quieren compañía, amor, apoyo, la tranquilidad de un hogar. No quieren lo que la cultura ha creado: hombres machistas, con la idea de una mujer sumisa, ama de casa, que procrea y sirve en el hogar. No quieren un “princesa”. No quieren un hombre falto de carácter, débil y servil. No quieren un hombre en la cama y un “flojo” en la cotidianidad. Sueñan con un hombre que les dé el verdadero valor femenino y a la vez sea capaz de ser una el guía, el guerrero del que ella se aferra en la noche oscura. Quieren un hombre tierno con él y a la vez con la fuerza que arrolla y enfrenta los desafíos con arrojo. Hay una tendencia a feminizar al hombre y a “empoderar” a la mujer. Dejando el de ser el que guía y lleva las riendas Y convirtiendo a la mujer en el “macho” alfa. Una tergiversación de los valores. Una inversión que ha hecho al hombre frágil y a la mujer dura. Así vemos a las barberías y sitios de belleza repletos de hombres queriend...
Esa ha sido mi vida. Un gozo enorme por logros vistos como imposibles y un atasco a la vez. No pasa un período de tiempo sin un obstáculo. Un amanecer brillante y luego surge una nube de donde no debía salir. Una luz intensa y de repente, un túnel profundamente oscuro. Pero nada se queda en el obstáculo. Siempre lo cruzo y aparezco mejor, más lúcido, más fuerte, más iluminado. Si antes la luz era brillante, luego de la crisis es más reluciente, si antes hubo una nube oscura, ahora hay un cielo azul. Es como si a toda hora apareciera una prueba a mi fe, a mi fuerza, a mi resiliencia. Es como si fuera posible un camino tranquilo y lineal en ascenso. Cada vez un reto nuevo. Cada vez un tropiezo. Es como si todo se redujera a saltar obstáculos, a superar limitaciones. Por qué? Por qué no puede ser una vida tranquila en crecimiento sin caídas? Acaso a esto s reduce mi vida? Avanzar quitando palos a la rueda? Por qué no puedo avanzar sin tanto tropiezo? Si le digo esto...