Esa ha sido mi vida. Un gozo enorme por logros vistos como imposibles y un atasco a la vez. No pasa un período de tiempo sin un obstáculo. Un amanecer brillante y luego surge una nube de donde no debía salir. Una luz intensa y de repente, un túnel profundamente oscuro. Pero nada se queda en el obstáculo. Siempre lo cruzo y aparezco mejor, más lúcido, más fuerte, más iluminado. Si antes la luz era brillante, luego de la crisis es más reluciente, si antes hubo una nube oscura, ahora hay un cielo azul. Es como si a toda hora apareciera una prueba a mi fe, a mi fuerza, a mi resiliencia. Es como si fuera posible un camino tranquilo y lineal en ascenso. Cada vez un reto nuevo. Cada vez un tropiezo. Es como si todo se redujera a saltar obstáculos, a superar limitaciones. Por qué? Por qué no puede ser una vida tranquila en crecimiento sin caídas? Acaso a esto s reduce mi vida? Avanzar quitando palos a la rueda? Por qué no puedo avanzar sin tanto tropiezo? Si le digo esto...
LA TERTULIA
Elucubraciones en una hermosa finca en el municipio de Angelópolis, Antioquia.