Esa ha sido mi vida. Un gozo enorme por logros vistos como imposibles y un atasco a la vez. No pasa un período de tiempo sin un obstáculo. Un amanecer brillante y luego surge una nube de donde no debía salir. Una luz intensa y de repente, un túnel profundamente oscuro.
Pero nada se queda en el obstáculo. Siempre lo cruzo y aparezco mejor, más lúcido, más fuerte, más iluminado. Si antes la luz era brillante, luego de la crisis es más reluciente, si antes hubo una nube oscura, ahora hay un cielo azul. Es como si a toda hora apareciera una prueba a mi fe, a mi fuerza, a mi resiliencia. Es como si fuera posible un camino tranquilo y lineal en ascenso.
Cada vez un reto nuevo. Cada vez un tropiezo. Es como si todo se redujera a saltar obstáculos, a superar limitaciones.
Por qué?
Por qué no puede ser una vida tranquila en crecimiento sin caídas?
Acaso a esto s reduce mi vida? Avanzar quitando palos a la rueda? Por qué no puedo avanzar sin tanto tropiezo?
Si le digo esto a mi terapeuta o a cualquiera de mis amigos, dirá: "así es la vida". Es como si hubiese un hálito de resignación a vivir en una montaña rusa. Es la respuesta sencilla y no pensada a las circunstancias que nos tropiezan. "Así es la vida". Seguro? Lo admito si el sujeto se limita a sobrevivir. No lo veo razonable cuando hay un ser que se enfrenta a torcer el destino. Un ser que no se circunscribe al vaivén del azar. Que se incomoda con lo establecido y decide ir tras otro modo de vida, sueños aparentemente inalcanzables.
Por qué el "destino" ahí no colabora? Por qué se empecina entorpeciendo la ruta de este camino hacia la diferencia?
Dios, una especie de maldición, el karma, el azar...
Alguien sabe por qué esto sucede!
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