Encuentro que en el mundo la concentración de la riqueza está en unos cuantos ciudadanos, alrededor de cien (100), quienes poseen el equivalente a tres mil quinientos (3.500) millones de habitantes. Este dato es según la revista Forbes. Según lo anterior, ¿Por qué tanto escándalo en Colombia por la tal desigualdad? Este es un fenómeno mundial, y, por qué no decirlo, humano. En todos los tiempos y en todas las culturas siempre habrá quienes se destaquen, pongan a funcionar sus talentos y los multipliquen. La gran masa es aquella que entierra sus talentos y finalmente, termina entregándolos a los que ya tienen. Es una ley de la naturaleza, de la vida, de Dios. Eso no lo cambia ningún sistema económico o político. O por lo menos así ha funcionado durante la era humana. Puede que después... si hay después.
La cuerda se rompe por la parte más débil. En este quehacer educativo el punto de quiebre, la parte más débil en el sistema es el estudiante. Todo está hecho para ellos pero el que pierde a la hora de enfrentar dificultades propias del sistema es el estudiante. Por dificultades de aprendizaje o conductuales a la hora de escoger quién se queda o quién se va, quien es sujeto de intervención, a la hora de hallar culpables y otros problemas que se presentan en el sistema, el escogido para expiar la culpa es el estudiante. Los currículos son pertinentes y bien diseñados; los docentes son idóneos, bien preparados; los padres están ocupados trabajando para el sustento de la familia. El más frágil, el que está en el último eslabón de la cadena, el más indefenso, el que tiene todos los problemas, el que ocasiona las dificultades es el estudiante. NO MÁS. Entremos a revisar el currículo: su pertinencia, su capacidad de promocionar competencias útiles en la vida de...
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