Amis 52 años de edad y luego de 31 años dedicado a la educación, siento que emprendí una tarea absurda. Me sentí solo, más quijotesco, más utópico, más iluso. Después de tantos estudios, tanto escrito para la formación de docentes, maestrías, incluso doctorados y todavía encuentro que el común denominador en las aulas es la metodología de hace 47 años, de cuando me llevaron a la escuela y doña Noelia me enseñaba las tablas de multiplicar y yo terminada llorando porque no era capaz de aprender a dividir. Ese algoritmo abstruso de la división, ese que sólo aprenden las profesoras muy inteligentes que enseñan en la primaria. Ese malhadado artilugio que ni los más avezados ingenieros y matemáticos recuerdan o utilizan en sus desarrollos ingenieriles. Cuánto me asombran los grandes avances de la ciencia, de la tecnología! Y saber que ni en los más elaborados algoritmos para los desarrollos de inteligencia artificial se recurre a estos trucos matemáticos apropiados para las revist...
Elucubraciones en una hermosa finca en el municipio de Angelópolis, Antioquia.