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LA ESCUELA EN LA RUTA EQUIVOCADA O... SERÉ YO?

Dejo abierto el interrogante debido a que no tengo tantas certezas como quisiera, puesto que aquello que hoy defiendo como verdad, luego encuentro que no lo es.  Es un juego dialéctico en el que quisiera no ser partícipe, más bien volverme juez.

Cuando reviso la historia de grandes personajes que han transformado la historia humana y otras de simples parroquianos que han dado vuelco a sus vidas y a los entornos en que se desenvuelven, me inquieta cada vez más el verdadero papel de la escuela en la vida de los humanos.

Isaac Newton, Albert Einstein, T. A. Edison,  Pascal, Bill Gates y muchos más engrosan una lista de grandes personajes que no tuvieron academia al modo tradicional y propiciaron grandes transformaciones en la ciencia, en la sociedad, en la tecnología, en la política en la humanidad.

Entonces, realmente la escuela sirve para que estas personas surjan y alcancen niveles tan extraordinarios?

Cuando entro a una clase cualquiera o soy quien prepara un tema a partir del currículo escolar me deprime darme de cuenta que aquéllo que se trabaja con los estudiantes es tan básico, tan inútil que ni siquiera despierta la motivación de un número significativo ellos.

Veo, muy a mi pesar, cómo personas con altas dosis de emprendimiento, disciplina, determinación, perseverancia alcanzan éxito representativo en diversos campos de la actividad humana.

Muchos son los casos a resaltar, pero quiero narrar el alcance de un par de concordianos que  animados por su padre adquieren una finca cubierta de rastrojos y  veinte años más tarde son dos grandes terratenientes, prósperos, con una excelente calidad de vida.
Cuando hago la comparación con los compañeros de ellos quienes se dedicaron a estudiar, los mismos compañeros tienen condiciones de vida muy por debajo de los muchachos en mención.

Entonces, ¿Fracasó la academia? ¿Justifica ir a la educación tradicional cuando sin ir a ella se adquieren habilidades que conducen a mejores condiciones de vida?

Ahhh...cuántas dudas me acechan!

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